31 March 2015

Centro Contemplativo Windhover en Stanford, de Aidlin Darling Design

La Oficina de Arquitectos, Aidlin de Darling Design ha completado El Centro Contemplativo Windhover en el campus de la Universidad de Stanford, que sirve como un lugar de retiro espiritual para los estudiantes, profesores y personal. Diseñado para garantizar la renovación personal y el bienestar, el edificio de un piso de 370 metros cuadrados, abrió recientemente sus puertas a la comunidad de Stanford.

Utilizando como vehículo la serie meditativa del renombrado artista internacional Nathan Oliveira, Windhover, Aidlin de Darling Design trabajó con la ganadora del Premio Nacional de Diseño, Andrea Cochran para crear un espacio donde arte, paisaje y arquitectura se unen para reponer y revitalizar el espíritu.

Combinando las características de un santuario espiritual, una galería de arte, y un jardín contemplativo, los diseñadores crearon una tipología única para la contemplación y la reflexión que beneficiará a la Universidad de Stanford en los años venideros.

En conjunción con el paisaje, el agua se utiliza como una ayuda para la meditación; fuentes dentro del edificio y en el patio adyacente proporcionan sonido ambiental, mientras que una piscina refleja el jardín y los árboles circundantes.

Espacios de contemplación del exterior se integran en el uso del centro, intensificando aún más la conexión entre naturaleza, arte y contemplación. Estos patios, junto con la amplia pared de cristal hacia el este, permiten que los visitantes vean las pinturas sin acceder al edificio, creando un santuario para la comunidad de Stanford.

El Centro está ubicado en el corazón del campus, junto a un bosque de roble natural. La progresión prolongada hacia la entrada del edificio a través de un largo jardín privado protegido de su entorno por una alta línea de bambú, permite a los visitantes dejar fuera el mundo exterior antes de entrar. Dentro, la dicotomía creada entre los gruesos muros de tierra apisonada y la ligereza de la pared este vidreada realzan la vista hacia los robles.

Claraboyas iluminan pinturas de 10 a 20 mts de largo de Oliveira con la luz natural, proporcionando la única luz necesaria en el espacio a lo largo del día. Bancos y cojines se colocan estratégicamente para permitir a los visitantes ver tranquilamente tanto las pinturas como el paisaje adyacente.

Publicado en Recomendación del día. 4 Comentarios.
Comentarios
Comentario de Maria Esther Rodríguez Gómez

Precioso lugar muy relajante, los exteriores magníficos que Lindo lugar, me encanta. Estupenda recomendación!!!

Comentario de Didier Mosley

Me encantò este proyecto! Felicidades, que Dios los Bendiga con su creatividad!

Comentario de Francisco

Me encanta el proyecto, muy buen aporte.
http://www.educa.net/

Comentario de curso gratis de frances

El lugar es precioso, la harmonía que transmiten las imágenes es única. Maravilloso!